sábado, 18 de agosto de 2007

La revolución del bulky

El bulky nunca ha tenido muy buena fama. Tras décadas de trabajo en las escuelas se ha convertido en el papel símbolo de la circular de APAFA, en separata de ciencias sociales, en libro de problemas matemáticos de mercado o en hoja de examen bimestral. En las imprentas, tras perder el titularato en favor del “cometa”, ha sido enviado a la banca de suplentes. Así, el bulky paulatinamente se ha ido transformando en el papel de las pruebas y los borradores; cosa que no varía en los periódicos, donde pasa a ser el soporte de las notas en bruto, textos que se imprimen para ser leídos por un editor antes de ser enviados al taller. Después, el papel es arrugado y desechado, mientras su primo hermano, el papel periódico, rueda por los cilindros de las prensas offset y para portar la información que miles de personas leerán al día siguiente.
Por ello, cuando un lector cualquiera se encuentra con la parda cara del bulky en un libro, no puede dejar de hacer ciertos comentarios: “este papel desmerece la edición”, “el trabajo se ve sucio y barato”, “parece libro pirata”. Pues bien, entonces, ¿por qué la editorial Pluma Libre habría de apostar por este material en su “Serie Nueva Biblioteca Piurana”?
El título de la mencionada colección de libros ya sugiere algo. Éste exhibe con orgullo la palabra “nueva” refiriéndose, en primera instancia, al grupo de debutantes autores en el panorama literario regional. Pero, por otro lado, “Nueva Biblioteca Piurana” también evidencia una original forma de percibir un libro.
Ojo, no es lo mismo percibir que hacer. En Piura ya se han hecho varios libros en bulky, de modo que Pluma Libre no descubre la pólvora. Lo que intento remarcar es el orgullo con el que esta editorial ha adoptado el papel. Y esto no sólo se debe a un factor económico. Recordemos que Pluma Libre ya ha editado tres libros en el consabido bond de 75g por un costo de producción similar.
Hay varios motivos que justifican la decisión. Sin embargo, me permitiré enumerar sólo algunos. Y así tenemos un primer punto: el bulky es un papel que, por su textura ofrece dos ventajas: pega bien (¿cuántos libros en bulky has visto deshojarse?) y posibilita un mejor estampado de los caracteres. En ambos puntos el bulky es un indiscutible ganador frente al bond.
Pero, fuera cuestiones técnicas, ¿qué pasa con la estética? Antes que otra cosa y sugiero que nos quitemos los prejuicios de la mente para entender el punto dos: el buen bulky es un papel que, por un lado, añeja bien y, por el otro, ofrece un justo contraste entre la letra impresa y la hoja. Esto se entenderá mejor si pongo como ejemplo al bond en el mismo contexto. Así, mientras la hoja blanca del bond con los años se tornará amarillenta, el bulky conservará su color y robustez (¿he mencionado que el bulky resiste mejor la humedad?). Además, aunque a priori la presentación del bond es impecable, la percepción se desgasta. Leer páginas y páginas en alto contraste (negro sobre blanco brillante) puede ser agotador. Pero no en el bulky, pues su plomizo color desenvenena la tinta negra posibilitando una lectura menos fatigosa.
El bulky es un papelazo, en todo sentido. Hay que admitirlo.
Incluso entraría a colación un punto tres, para quienes tengan intereses ecologistas (yo no). El bulky es un material reciclado y fácil de reciclar; cosa que no ocurre con el pituco y tóxico bond que tiene que ser blanqueado con varios químicos.
Particularmente, no tengo la certeza de que Pluma Libre haya barajado las mismas ideas que yo en su decisión. Sin embargo, en lo que a mí respecta, no puedo dejar de señalar que, al menos, ha dado un paso importante para que desterremos los prejuicios sobre el bulky, un papel que, después de la serie Nueva Biblioteca Piurana posiblemente significará una revolución. La espero.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

A

Germán dijo...

Josué que interesante apología al bulky. Se ve interesante esa colección sobre los nuevos escritores de Piura.

Aprovecho tu espacio para comentarles que estoy ofreciendo diversos libros de autores peruanos y extranjeros. Novelas, cuentos, ensayos, investigaciones, poemarios.

Por ejemplo:

*Hija de Bergman y Kurosawa, nieta de Balzac: La novela en el siglo XXI (2007).

Ensayo de Zein Zorrilla, donde repasa el pasado, presente y futuro de la novela, en relación al genero cinematográfico, revisando diferentes teorías sobre la ficción.

*El arte de la ficción de Henry James & Walter Besant. Por primera vez en Perú se publican juntos estos dos ensayos que iniciaron un debate que sigue hasta nuestros días. Imprescindible para interesados en la escritura: principiantes y expertos.

* El Árbol de Sodoma de Jorge Nájar (2007, 373 pág.). Novela ambientada en la selva. Tres historias que pueden leerse de forma independiente:

Los protagonistas se enfrentan al terrorismo y narcotráfico pero también se encuentran con creencias, mitos y leyendas que perduran hasta nuestros días.

Para mayor información escribir a: cosasquemepasan@gmail.com

Saludos.

Colain dijo...

Hola, me ayudó mucho la entrada de La Revolución del Bulky. Necesitaba esa información, yo pertenezco a un editorial cristiana como diseñadora y vamos a lanzar una serie de libros, esta serie tiene como factor diferencial el bajo costo con la finalidad que cada libro esté al alcance de más personas. Estoy armando el plan para empezar a hacer el proyecto y prometí presentar un informe en el que se explique porqué es mejor el bulky que el bond visto desde diferentes puntos no sólo el económico. En fin, gracias y si gustas hablar del tema mi correo es colaincita@hotmail.com a mí sí me serviría hablar contigo =)

Anónimo dijo...

excelente

Anónimo dijo...

muy buen post me encanto y me fue de mucha ayuda.
Saludos,
Luciano Castillo Diaz

Anónimo dijo...

excelente comentario, el papel bulky tiene un acabado pordemas elegante, ademas es ligerisimo al contrario qu el tradicional papel bond, lo cual puede ser notado en libros voluminosos